Página principal > Noticias y eventos Go back   Print
 
 

 

 

Noticias y eventos
Cuando la familia no es lo primero
14/05/2010

En el Día Internacional de las Familias, vuelve el cuestionamiento sobre lo que significa este núcleo de la sociedad para que las cosas vayan bien o sigan mal en un país. La familia debe entenderse como lo que es y devolverle, de manera urgente, el lugar que debe tener en cada persona y en la sociedad, vivir "las culturas" de las que habla el C.P. David Noel Ramírez.

La violencia se ha vuelto el tema de todos los días, en todos los ámbitos. Se habla sin embargo de la consecuencia, casi siempre, y no de la causa de que tal o cual hecho resulte por lo menos lamentable. Entre las causas, hay una que es fundamental analizar para trabajar de manera individual y colectiva en su cuidado y atención: el lugar de la familia en nuestra sociedad.

El 15 de mayo se celebra el Día Internacional de las Familias, lo cual es una oportunidad para reflexionar sobre el significado de la familia y el lugar que ésta ocupa en nuestras vidas. ¿Es realmente lo primero? Y si no lo es, ¿Devolviéndole del peldaño o peldaños a donde la hemos bajado, pudiera ser esto LA SOLUCIÓN para terminar con lo que hoy afecta a nuestra sociedad, y sobre todo, para apoyar la fortaleza indudable de este grupo como un medio para que los valores y los recursos den a nuestro país el lugar que ya merece en el contexto global?

¿Qué es la familia?

Aunque la familia se inició como un fenómeno biológico, a lo largo del tiempo se fue transformando en un fenómeno, en una institución social.  Hoy se denomina familia a la principal forma de organización de los seres humanos. Se trata de una agrupación social que se basa en lazos de parentesco. Estos lazos pueden ser de dos tipos: de afinidad, derivados del establecimiento de un vínculo reconocido socialmente (como el matrimonio o la adopción) y de consanguinidad (la filiación entre padres e hijos, por ejemplo). En la actualidad suele extenderse el término familia al lugar donde las personas aprenden a cuida y a ser cuidados, más allá incluso de sus relaciones de parentesco.

En esta sociedad de ritmo vertiginoso, una idea que se ha infiltrado peligrosamente en padres y en hijos, es que la familia es algo obsoleto, que es un concepto antiguo, perdido, enterrado.
Esto no es así, en absoluto. La familia es incluso más importante hoy, en este presente, que en las generaciones pasadas. El aceptar su erosión es inaceptable. Al contrario que eso, es preciso sacudirse el abatimiento y la desesperanza y montar una lucha que podemos y debemos ganar. Es una lucha que se ganará si padres e hijos hacen  bien su papel. Es lo que nos queda, lo que nos urge para voltear en un movimiento, y rápido, a nuestra sociedad. Es la única solución real, para terminar con las ideas y los hechos que día a día pensamos, vemos, hablamos, escuchamos, sentimos, y hasta olemos y, amargamente, saboreamos.

Los valores como el medio para fortalecer la familia

Permisivismo, hedonismo, materialismo, individualismo, secularismo son conceptos y más que eso, pseudo-filosofías de vida, que hoy representan el entorno de las familias. Así lo plantea el C.P. David Noel Ramírez Padilla, Rector de las Zonas Norte, Sur y Occidente del Tecnológico de Monterrey y desde hace muchos años, arduo defensor de la familia y de los valores.

En su decálogo de lo que él denomina como "culturas" o principios expresado en "Huérfanos de padres vivos", el profesor David Noel Ramírez señalaba, desde 1994: "Este año (1994) celebramos el Año Internacional de la Familia, nada más oportuno en un mundo donde se generaliza la violencia, los vicios, los crímenes y donde observamos una gran cantidad de seres humanos que no encuentran la razón de vivir, recurriendo como escape a respuestas superfluas y banales que los conducen a un gran vacío y soledad. Ante este escenario, la única alternativa para transformar nuestra sociedad la encontramos en la familia, célula básica de la misma. Recordemos que la sociedad es lo que son los individuos y éstos lo que son sus familias".

A más de diez años, persiste y lamentablemente, de forma acentuada, ese ambiente y ese concepto impreciso de familia. "Hoy en día abundan procreadores de hijos y escasean padres; procrear un hijo es cuestión de minutos mientras que ser papás es para toda la vida. Los padres imprimen en los hijos con tinta indeleble cierta forma de entender la vida para que actúen correctamente ante las diversas circunstancias", señala David Noel Ramírez.

Vertidos en un libro y conferencias que imparte a través de los programas de capacitación de Familia Tec con el mismo título, las "culturas" del tiempo, la coherencia, la espiritualidad y el emprendimiento, misma que él señala, forma parte de la Misión 2015 del Tecnológico de Monterrey se presentan.
"Fomentar la cultura de la verdad, que mi hijo distinga entre lo bueno y lo malo; la cultura del esfuerzo, no haciéndoles la vida fácil y la cultura del tiempo, para compartir y platicar, es parte fundamental del trabajo que como familia se debe llevar a cabo para estar unidos", explica.

Culturas para vivir en familia

Los retos y desafíos que enfrenta la familia en el mundo actual, son muchos, pero se pueden enfrentar con lo que el profesor David Noel Ramírez marca como las diez culturas para vivir en familia:

1.    Cultura de compartir tiempo, tanto con el cónyuge como con los hijos. La mala educación se paga muy cara.

2.    Cultura de la coherencia. Para gobernar, hay que gobernarse a sí mismo. Los valores se dan en la familia; las instituciones los fortalecen. Se transmiten a través del testimonio.

3.    Cultura de la verdad. Corrupción. Secuestros. Permanencia del matrimonio. Cuidado con el Internet; nuestros hijos -sobre todo los pequeños- no están capacitados para distinguir lo que es verdadero y lo que es falso.

4.    Cultura de la comunicación. Erradicar la cultura del miedo. Quién, cómo, cuándo, y dónde. El diálogo ayuda a hacer personas, los conocimientos técnicos no te hacen persona. "Yo pienso, tú repites".

5.    Cultura del esfuerzo. Fijar límites a los hijos. Hoy exigen derechos pero no están dispuestos a cumplir con sus obligaciones. La adversidad promueve el éxito, la abundancia, el fracaso. Fuerte probabilidad que hijos de padres

6.    Cultura del ser para erradicar la del tener. No te preocupes de lo que traes por fuera, preocúpate por lo que traes por dentro. No busques ocupar una silla, sino busca llenar tu alma.

7.    Cultura del perdón. Sufre más el que no perdona que el que ofendió. La única manera de ser libre de tus rencores y odios es dejándolos de amar. "El hijo pródigo".

8.    Cultura de la solidaridad. Cuando ayudas a otros te ayudas a ti mismo. No podemos permanecer indiferentes ante los ‘Méxicos’ distantes. No tendremos paz si no hay desarrollo, y éste tampoco habrá sin solidaridad.

9.    Cultura emprendedora. Urge un México que desde la familia se promueva esta cultura para erradicar la filosofía que el Estado y el sector privado tienen la responsabilidad de proporcionar un empleo.

10. Cultura de la espiritualidad. La razón y la fe son las columnas fundamentales en las que debe cimentarse la existencia del ser humano.  Negar alguna de ellas, es aceptar vivir a la deriva.
"No dudemos en vivir estas diez culturas para hacer de nuestros hijos, hombres y mujeres de bien", finaliza.

 

 

© DR Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, 2008.