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Noticias y eventos
Cero tolerancia ante la corrupción, propone Embajador de Estados Unidos en México
18/09/2009

Carlos Pascual se presentó por primera vez en un evento abierto al público en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, donde habló de los retos de ambas naciones en el combate al crimen organizado.

AGENCIA INFORMATIVA / PABLO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ

El Embajador de los Estados Unidos de América en México, Carlos Pascual, ofreció su primera conferencia pública en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Ahí habló de los retos que enfrentan los países de América del Norte al combatir al crimen organizado durante el seminario "Crimen organizado, pandillas y tráfico de armas, triángulo de la inseguridad", organizado por el Centro de Diálogo y Análisis sobre América del Norte (CEDAN) el pasado lunes 7 de septiembre.

"Estados Unidos de América aprendió diez lecciones luchando en contra del crimen organizado que me gustaría compartir con todos ustedes en este momento", explicó el Embajador norteamericano durante su conferencia magistral ante la comunidad del Tecnológico de Monterrey.

De acuerdo con el Embajador, la primera surgió a partir de la ola de violencia que se desató en Estados Unidos, donde las pandillas criminales contrabandeaban alcohol durante la prohibición en la década de 1920.

Esto causó un alza en la adquisición de armas, masacres, tiroteos y establecimiento de redes de prostitución. En ese momento se dio valor al hecho de entender las células criminales a las que el Estado se enfrenta.

"La segunda lección es la importancia estructural de la organización criminal; los individuos que pertenecen a ésta son importantes, sin embargo la prioridad es destruir a la organización, no a las personas que la conforman", agregó Carlos Pascual.

El Embajador examinó el hecho de que el papel de la ley es otro  gran factor a tomar en cuenta: "Con penas más estrictas para quien cometa una fechoría, los criminales lo pensarían dos veces antes de cometer un delito. Cada estado debe recibir apoyo federal para entender con mayor profundidad cuáles son los patrones del crimen organizado en términos de estructuras negocios y otras actividades que se pueden rastrear", señaló.

A su vez, el Estado es responsable de crear una agencia de inteligencia capaz de descifrar cómo operan los delincuentes, cuáles son sus actividades usuales y qué patrones siguen. Al respecto, destacó la capacidad tecnológica actual que puede determinar incluso la posición de una persona a partir de su teléfono celular.
 
Más aprendizajes

Otros de los aprendizajes que Pascual compartió con la audiencia fue el reconocimiento de que la policía necesita un entrenamiento profesional que sea capaz de detectar cada movimiento del crimen organizado para poder reaccionar de manera oportuna y eficaz.

De ahí surge otro tema a considerar que el Embajador puntualizó como "la cooperación entre jurisdicciones crea un nuevo panorama que permite investigaciones más asertivas".

En contraparte, el Estado debe asegurarse que la gente encargada de la protección de la ciudadanía esté exenta de corrupción, de ahí la recomendación de tolerancia cero. Pascual agregó que "cuando una fechoría se hace pública, sirve de escarmiento para el resto del cuerpo policial y evita que se perpetúe".

Sociedad participativa

El Embajador también destacó que la sociedad tiene que tomar un papel mucho más activo para combatir al crimen organizado.

"El reto es trabajar con ella, en mi país, por ejemplo, se creó un plan en el que los policías por las tardes eran también entrenadores, que para los pequeños servían como modelos de conducta, porque otra gran lección es lo difícil que es sacar a los niños una vez que entran a las redes del crimen organizado".

El Embajador al recalcar que a falta de otras oportunidades, los jóvenes que no pueden recibir educación recurren a actividades fuera de la ley para obtener ingresos, lo cual, eventualmente, también eleva su estatus al ganar más dinero y poder.

Carlos Pascual comentó que el proceso para destruir a los carteles no será fácil y de ahí la urgencia de hacerlo lo antes posible, acelerar el ritmo con el que se están combatiendo a estos criminales pues el principal blanco en esta guerra son los propios civiles, otra de las razones por las cuales involucrar a la ciudadanía es una prioridad.

Finalmente, manifestó que no es una tarea fácil que se pueda llevar a cabo sin la colaboración de ambos países. Reiteró que la ayuda brindada además tiene que reflejarse a los niveles federales, estatales y municipales, es decir, las acciones llevadas a cabo entre las distintas instancias deberán estar coordinadas entre sí para obtener un mejor resultado.

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AGENCIA INFORMATIVA
PABLO RODRÍGUEZ SÁNCHEZ


 

© DR Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, 2008.