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No repartas riquezas, reparte trabajo y elevarás el nivel de vida de la población: don Eugenio Garza Sada
17/09/2009
Hoy, 17 de septiembre, el ingeniero José Antonio Fernández Carbajal, Presidente y Director General de FEMSA y Vicepresidente del Consejo del Tecnológico de Monterrey, y el doctor Rafael Rangel Sostmann, Rector del Tecnológico de Monterrey realizaron una guardia de honor en memoria del fundador del Tecnológico de Monterrey a 36 años de su fallecimiento.
AGENCIA INFORMATIVA*
Familiares, amigos, empleados del Tecnológico de Monterrey y de FEMSA se reunieron en el Panteón del Carmen en Monterrey para honrar la memoria de don Eugenio Garza Sada, fallecido hace 36 años.
La ceremonia fue encabezada por el ingeniero José Antonio Fernández Carbajal, Presidente y Director General de FEMSA y Vicepresidente del Consejo del Tecnológico de Monterrey, y por el doctor Rafael Rangel Sostmann, Rector del Tecnológico de Monterrey.
"Estamos recordando a nuestro fundador: don Eugenio Sada, pero también al grupo de empresarios que tuvo la iniciativa de convocar y a quienes contagió el deseo de crear una institución que en esa época no era como ninguna otra universidad del país", dijo el Rector al finalizar la guardia de honor.
El doctor Rangel explicó que en aquellos años, México se encontraba en una época de transición; se iniciaba una nueva etapa en la que el Gobierno Federal permitía el nacimiento de las universidades privadas para que coexistieran y complementaran a las universidades públicas.
Agregó que 66 años después de su fundación el Tecnológico de Monterrey conserva los valores que le heredaron don Eugenio y sus fundadores. "Los valores de don Eugenio se manifiestan hoy en día con el amor al trabajo, el compromiso, el deseo de salir adelante, de crecer y ser mejores y contribuir con la comunidad; y sobre todo en la actitud de no ser ajenos a los problemas de la sociedad y actuar para ser parte de la solución", dijo.
La bandera de la Institución lució a media asta y se colocó un moño negro como símbolo de luto en el edificio de Rectoría del Campus Monterrey.
Impulsor del patrimonio social
Icono del progreso, la justicia social, el sentido previsor, el respeto a la dignidad humana y de la incansable promoción de la educación, es como se recuerda la figura del destacado mexicano don Eugenio Garza Sada.
Nacido el 11 de enero de 1892, en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, fue el segundo hijo de ocho en el matrimonio de don Isaac Garza y doña Consuelo Sada de Garza.
Comenzó sus estudios de primaria en el Colegio San Juan en Saltillo, Coahuila y posteriormente continuó en el Hidalgo, de Monterrey. Viajó a los Estados Unidos donde cursó la preparatoria en la Academia Militar Western, para después estudiar Ingeniería Civil en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de donde se graduó en 1916.
Un año más tarde inició su carrera laboral en Cervecería Cuauhtémoc, como auxiliar del Departamento de Estadística, hasta llegar a ser Directivo del Consejo de Administración de Valores Industriales, S. A.
Contrajo matrimonio con Doña Consuelo Lagüera Zambrano, con quien tuvo ocho hijos: Eugenio, Alejandro, Alicia, Consuelo, Gabriel, Marcelo, David y Manuel.
Don Eugenio se distinguió como un gran impulsor del patrimonio social. En toda su trayectoria laboral siempre imprimió su carácter y espíritu de avanzada justicia social; estaba convencido de que el hombre es lo más importante en toda organización siendo promotor y destinatario de todo desarrollo.
Bajo esta premisa apoyó el nacimiento de Sociedad Cuauhtémoc y Famosa (SCYF), la primera institución empresarial de desarrollo social de México, cuyo objetivo continúa siendo el desarrollo integral de los colaboradores y sus familias.
Generar empleos para los mexicanos y buscar la autosuficiencia en los procesos productivos y de distribución, fue una de las responsabilidades primordiales de Don Eugenio, que avalan su firme convicción: “No repartas riquezas; reparte trabajo y elevarás el nivel de vida de la población”.
Detrás de cada máquina, de cada mesa, de cada ventanilla de servicio, don Eugenio veía al hombre que las atendía, con su integridad física y moral, sus aspiraciones materiales y con el cúmulo de necesidades como ser humano.
Una de las obras que refleja la creatividad, preocupación por el desarrollo social y el impulso de don Eugenio Garza Sada a la educación, se encuentra en el Tecnológico de Monterrey, fue fundado por su iniciativa el 6 de septiembre de 1943, con la colaboración de un destacado grupo de empresarios.
Murió el 17 de septiembre de 1973 a los 81 años de edad. Se fue en lo material, pero su entrega al trabajo, devoción por la educación, verticalidad y congruencia, así como su afán por el desarrollo económico y social de México, han dejado huella y sirven de ejemplo no sólo a todos los que colaboran en las empresas e instituciones en las que participó, sino a las nuevas generaciones de nuestro país. Este es su legado.
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AGENCIA INFORMATIVA
* Con información de FEMSA
17.09.09

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